En el marco del 43º aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas, el presidente Javier Milei encabezó un acto en la Plaza San Martín de la Ciudad de Buenos Aires. Durante su discurso, reafirmó la soberanía argentina sobre las islas y planteó su visión de un país fortalecido económica y militarmente para que los habitantes de las Malvinas «prefieran ser argentinos».
El evento contó con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Juntos, participaron en un homenaje a los caídos en combate, con una ofrenda floral y un minuto de silencio en honor a los veteranos de guerra. A diferencia de otros años, Milei optó por no viajar a la ceremonia central en Ushuaia, delegando su representación en la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Un discurso con eje en el desarrollo y la defensa
El mensaje del Presidente, de apenas siete minutos, estuvo centrado en la necesidad de fortalecer la economía y las Fuerzas Armadas como condiciones indispensables para sostener un reclamo serio de soberanía. Según Milei, las gestiones anteriores debilitaron la posición argentina debido a la corrupción y la ineficiencia política, lo que dificultó la diplomacia y la capacidad de defensa nacional.
«Un país fuerte es un país respetado», afirmó el mandatario, haciendo hincapié en la necesidad de reforzar la inversión en las Fuerzas Armadas. También anunció la promulgación de un decreto para reconocer el grado de subteniente de reserva a los veteranos de Malvinas que no pudieron completar su formación militar tras la guerra, una medida que, según el Presidente, busca saldar una deuda histórica.
En uno de los pasajes más llamativos de su discurso, Milei aseguró que su objetivo es convertir a la Argentina en una «potencia» que atraiga a los malvinenses, en lugar de recurrir a presiones diplomáticas o militares. «Si queremos recuperar las islas, debemos construir un país próspero, con una economía libre y en crecimiento, para que los malvinenses prefieran ser parte de nuestra nación», afirmó.
Finalmente, el Presidente cerró su intervención reafirmando su compromiso con la causa Malvinas y la necesidad de «agotar todas las vías diplomáticas» para la recuperación de las islas. «Viva la libertad, carajo. Viva la Patria», exclamó antes de retirarse.