Mientras el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) enfrenta una profunda crisis, el Gobierno nacional decidió mantener congeladas las tarifas de los servicios de larga distancia bajo su jurisdicción.
Esto significa que los pasajeros de las líneas 129 (Misión Buenos Aires) y 195 (Costera Metropolitana), que conectan La Plata con CABA y el conurbano, seguirán pagando los mismos valores por sus boletos.
Sin embargo, el alivio no será generalizado. Desde el 1° de marzo, las líneas provinciales verán un incremento del 10%, lo que impactará en los usuarios de servicios como el 338 (TALP), que también une La Plata con otras localidades del Gran Buenos Aires.
El congelamiento y la crisis del transporte
Las tarifas de los colectivos en el AMBA se mantienen sin modificaciones desde agosto de 2024, a pesar de las reiteradas advertencias de las empresas del sector, que aseguran operar con pérdidas debido al aumento de costos operativos y salariales. A esto se suman las demoras en los pagos de subsidios y la falta de actualización de los montos, lo que ha derivado en reducciones de frecuencia y amenazas de paro en varias oportunidades.
Actualmente, los boletos de Misión Buenos Aires y Costera Metropolitana rondan los $2.400, monto que se mantiene desde la última suba aplicada en agosto del año pasado. Mientras tanto, los pasajeros de las líneas provinciales deberán prepararse para un ajuste que llevará el pasaje más caro, sin SUBE registrada, a aproximadamente $1.000.
Ajuste tarifario y tensiones en la Provincia
El aumento del 10% en las tarifas de los colectivos de jurisdicción bonaerense se da en un contexto de tensiones entre el Gobierno de la Provincia y las empresas del sector. La cartera que encabeza Martín Marinucci aún no oficializó la medida en el Boletín Oficial, pero la suba ya fue anunciada y expuesta en la reciente consulta ciudadana sobre el esquema tarifario.
En este escenario, los usuarios del transporte en La Plata enfrentarán un panorama dispar: quienes viajen a CABA y otras localidades con las líneas nacionales mantendrán los mismos costos, mientras que los pasajeros de servicios provinciales verán un nuevo ajuste en sus boletos.
Con la falta de definiciones sobre futuros aumentos y la presión del sector empresario en alza, el conflicto en el transporte sigue abierto y sin soluciones a corto plazo.