La senadora kirchnerista presentó un proyecto explosivo para la Gobernación: suspender las primarias y alinear los comicios provinciales con los nacionales. Una jugada que sacude al peronismo bonaerense y pone en jaque a la oposición. ¿Cambiará el juego electoral de 2025?
La senadora provincial Teresa García, figura clave del peronismo y cercana a Cristina Fernández de Kirchner, presentó este martes en el Senado bonaerense un proyecto de ley que busca suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para las elecciones de 2025.
Pero la iniciativa va más allá: propone que los comicios para senadores y diputados provinciales, concejales y consejeros escolares se realicen en concurrencia con las elecciones nacionales, fijadas para el 26 de octubre. La jugada, que ya genera revuelo, podría cambiar las reglas de juego en un año electoral decisivo.
Una propuesta con sello kirchnerista
El proyecto, ingresado a última hora según fuentes legislativas, responde a un contexto de incertidumbre tras la suspensión de las PASO a nivel nacional, aprobada en febrero por el Congreso. García, secretaria general del PJ bonaerense, argumenta que la iniciativa busca «armonizar» el calendario electoral provincial con el nacional, evitando el desgaste de un proceso de primarias que, a su juicio, perdió sentido tras la decisión del gobierno de Javier Milei. «Es una medida de racionalidad política y económica», señaló la senadora en un comunicado, destacando el ahorro de recursos en un momento de ajuste fiscal.
La propuesta establece que las elecciones para cargos provinciales y municipales se celebren el mismo día que las nacionales, eliminando el desdoblamiento que Axel Kicillof había contemplado mediante el decreto 367/2025, que fijaba las PASO bonaerenses para el 13 de julio. Ahora, con este proyecto, el peronismo parece apostar por unificar esfuerzos y concentrar la discusión en un solo día de votación, una estrategia que podría beneficiar su maquinaria electoral en el conurbano.
Reacciones y tensiones en el oficialismo
La presentación de García no tardó en encender las alarmas dentro de Unión por la Patria. Mientras Kicillof había delegado en la Legislatura la definición sobre las PASO —reiterando su apoyo a la suspensión—, el proyecto de la senadora introduce un matiz que tensiona la interna peronista. La idea de concurrencia con las nacionales choca con sectores del kicillofismo que defendían el desdoblamiento para «provincializar» el debate y blindar la gestión del gobernador frente a la polarización nacional. «Es una jugada de Cristina para mantener el control», disparó off the record un diputado cercano al Ejecutivo provincial.
En la oposición, el Foro de Intendentes Radicales, que -ver nota aparte- pidió a Kicillof suspender las PASO y desdoblar los comicios, recibió la noticia con cautela. «Coincidimos en eliminar las primarias, pero la concurrencia nos obliga a repensar nuestra estrategia», admitió un jefe comunal de la UCR. En tanto, La Libertad Avanza, que fracasó la semana pasada en su intento de tratar la suspensión en Diputados, podría encontrar en este proyecto un punto de acuerdo inesperado, aunque su postura sobre el calendario sigue siendo incierta.
El trasfondo político y económico
La iniciativa de García llega en un momento crítico. La Comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia de Diputados dio despacho este martes a un proyecto oficialista para suspender las PASO, que podría votarse el 27 de marzo o el 3 de abril. Sin embargo, la falta de consenso entre los bloques —evidenciada por la ausencia de la UCR, el PRO y LLA en esa reunión— deja en el aire su aprobación. El Senado, con este nuevo texto, podría tomar la delantera y forzar una definición.
El argumento económico también pesa. Según estimaciones de la Gobernación, organizar las PASO costaría unos $100 mil millones, un gasto que el proyecto de García busca evitar. «Los bonaerenses no pueden seguir financiando una interna que ya no tiene razón de ser», insistió la senadora, alineándose con el discurso de austeridad que Kicillof ha esgrimido en sus últimos mensajes.
¿Qué sigue en la Legislatura?
El proyecto ya está en manos de la Comisión de Reforma Política y Estado del Senado, donde el peronismo tiene mayoría. Si avanza con celeridad, podría llegar al recinto en las próximas semanas, obligando a Diputados a pronunciarse. Sin embargo, las negociaciones no serán sencillas: la oposición reclama «reglas claras» y algunos sectores del PRO y la UCR podrían condicionar su apoyo a cambios en la ley de reelecciones, otro tema caliente en la agenda legislativa.
Con este proyecto, Teresa García no solo reafirma su peso en el peronismo bonaerense, sino que pone sobre la mesa una discusión que trasciende lo electoral: el equilibrio de poder entre el kirchnerismo y el kicillofismo en la provincia más poblada del país. Si prospera, el 26 de octubre será una fecha clave no solo para la Nación, sino también para un Buenos Aires que busca redefinir su rumbo político. Por ahora, la Legislatura tiene la palabra, y el reloj electoral no para de correr.



